Por: Verónica Rojo
Una noche donde el electropop, los colores y la vibra LGBTIQ+ se apoderaron del Palacio de los Deportes, entre ritmo, lentejuelas y abanicos , miles de personas presenciaron el icónico show del dúo español Fangoria
La noche arrancó con la energía desbordada de María Daniela y su Sonido Lasser (MDYSSL), encargados de abrir el concierto. Con temas tan distintivos como “Chicle de menta”, “Miedo”, «Duri Duri”, «Pobre estúpida» entre otras, la cantante convirtió el escenario en un auténtico antro con luces, beats, y un público que no dejó de bailar un solo segundo. La buena vibra se sentía por todo el recinto.
Minutos después, las luces del Palacio de los Deportes se apagaron de nuevo para anunciar la llegada de Alaska y Nacho Canut. Fangoria inició su presentación con “Carne, huesos y tú”, entre sonrisas y emoción genuina, Alaska dio la bienvenida tanto a quienes han seguido al dúo por años como a quienes asistian por primera vez.
“Buenas noches, nosotros somos Fangoria… y parece que siempre digo lo mismo, pero es verdad, somos muy felices estando aquí. Gracias por estar aquí esta noche”, expresó Alaska, desatando aplausos y gritos.

A partir de ahí, el dúo envolvió al público en un viaje musical impulsado por su inconfundible mezcla de electropop, acid house y destellos de rock. Con un repertorio que recorrió desde sus éxitos más antiguos hasta los himnos actuales —adoptados con fuerza por la comunidad LGBTIQ+— Fangoria creó una noche vibrante, cargada de emoción, nostalgia y una energía única que convirtió el recinto en una fiesta inolvidable.
