Título original: The Dog Stars
Año: 2026
Duración: 118 min.
País: Reino Unido
Dirección: Ridley Scott
Guion: Mark L. Smith, Christopher Wilkinson. Novela: Peter Heller
Reparto: Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce, Benedict Wong
Música: Harry Gregson-Williams
Fotografía: Erik Messerschmidt
Compañías: Coproducción Reino Unido-Estados Unidos; Scott Free Productions, 20th Century Studios. Distribuidora: 20th Century Studios
Género: Ciencia ficción. Thriller. Acción | Pandemias. Futuro postapocalíptico

Sinopsis
En un mundo postapocalíptico, un virus aniquila a prácticamente toda la humanidad. Los supervivientes se enfrentan a unos carroñeros errantes llamados ‘Segadores’. El protagonista, Hig, un piloto, sobrevivió a la gripe, pero perdió a su mujer. Adaptación de la aclamada novela ‘La constelación del perro’, de Peter Heller
Opinión
Este 27 de septiembre llega a cines La guerra de los últimos, la nueva cinta de Ridley Scott, y debo confesar que entré a la sala sin ver siquiera el tráiler, esperando extraterrestres o algo similar alrededor de dos de los rostros más bellos del cine actual. Al final, salí con una sorpresa… digamos, moderadamente grata.
Quizás por esa falta de expectativas, la película me pareció entretenida, sin más. Tiene un ritmo lento que permite respirar y conocer a los personajes, lo que la vuelve una historia íntima y casi catártica. Es imposible no recordar la pandemia reciente y la soledad de la cuarentena mientras vemos a estos sobrevivientes cargar con el trauma de haber visto morir el mundo que conocían.

La actuación de Jacob Elordi aporta una profundidad particular gracias a los silencios y a los flashbacks, más que a los diálogos. Y quizá eso sea lo más humano del personaje: no saber cómo procesar lo que vivió ni los recuerdos de lo que nunca pudo ser.
Ahora bien, dejando la parte emocional y entrando en lo “Scott”, salí con la sensación de que pasó todo y a la vez no pasó nada. No porque los personajes no hayan hecho su road trip por los vestigios de la humanidad, sino porque ese desarrollo queda eclipsado por las constantes apariciones de grupos bélicos de distintas procedencias. No queda claro si es un préstamo de otras producciones o si, en este mundo, los límites geográficos simplemente se borraron y ahora conviven grupos étnicos diversos vagando por Estados Unidos sin mayor explicación.

Como dije al inicio, la película funciona si no esperas acción continua y puedes apreciar los silencios. Sin embargo, si buscas momentos memorables o una historia que te mantenga al filo del asiento, probablemente salgas decepcionado.
Ridley Scott entrega una cinta contemplativa que, aunque irregular, encuentra su valor en lo humano más que en lo épico.
