Título original: Jaula
Plataforma: NETFLIX
Año: 2022
Duración: 106 min.
País: España
Dirección: Ignacio Tatay
Guion: Isabel Peña, Ignacio Tatay
Reparto: Elena Anaya, Pablo Molinero, Eva Tennear, Carlos Santos
Música: Snorri Hallgrímsson
Fotografía: Oriol Barcelona
Compañías: Pokeepsie Films. Productor: Álex de la Iglesia, Carolina Bang. Distribuidora: Sony Pictures España, Netflix
Género: Intriga. Thriller. Drama | Familia

Sinopsis
Paula (Elena Anaya) y su marido (Pablo Molinero) regresan en coche de una cena. Repentinamente, se topan con una niña (Eva Tennear) deambulando sola por la carretera. Dos semanas más tarde, tras conocer que nadie la reclama, deciden acogerla en su casa temporalmente y así también dar un giro a su vida de pareja. No será fácil, ya que la niña vive obsesionada con la fantasía de un monstruo que la castigará si sale de un cuadrado de tiza pintado en el suelo. Tras el fuerte vínculo que crean ambas, Paula iniciará un viaje por caminos oscuros para intentar descubrir el enigma del pasado de la niña
Opinión
Jaula inicia dando cátedra de cómo utilizar el suspenso como gancho sin morir en el intento. Sin unos primeros minutos especialmente sorprendentes e incluso sintiéndose por momentos un poco predecible, este largometraje español disponible en Netflix aborda la maternidad desde ese temor propio de los padres primerizos que perciben que algo no está bien con el niño que cuidan.

Si bien la trama inicia con un accidente que, más temprano que tarde, parece apuntar a un caso de abandono o desaparición, esto se contrapone con ciertos comportamientos de la niña que erizan la piel y hacen pensar que quizá exista una explicación más allá de lo psicológico, rozando incluso lo paranormal.
Hay momentos en los que el ritmo decae ligeramente cuando la historia se enfoca en el mundo adulto e intenta desarrollar el contexto de los padres. Sin embargo, la actuación de Eva Tennear mantiene ese aire inquietante y misterioso sobre la trama, conservando el interés por descubrir qué oculta tras su mutismo selectivo y las aparentes manías que le impiden abrirse con sus padres de acogida o con la psicóloga que la atiende.

El giro argumental del tercer acto es uno de los puntos más fuertes de la película, pues se siente orgánico y resulta difícil de anticipar hasta que la madre comienza a unir las piezas. Esto habla de un guion sólido que desde el principio tiene claro qué historia quiere contar y que, pese a las aparentes desviaciones, nunca pierde la congruencia con los elementos presentados desde el inicio.

En conjunto, es una cinta entretenida que atrapará a los espectadores aficionados al misterio bien construido. Su capacidad para moverse entre lo sobrenatural y lo psicológico sin perder la coherencia narrativa ni descuidar su trama principal la convierte en una propuesta efectiva dentro del género
