Título original: Monster: The Ed Gein Story
Año: 2025
Duración: 55 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Ian Brennan (Creador), Ryan Murphy (Creador), Max Winkler, Ian Brennan
Guion: Ian Brennan
Reparto: Charlie Hunnam, Laurie Metcalf, Suzanna Son
Compañías: Ryan Murphy Productions, Prospect Films. Distribuidora: Netflix
Género: Serie de TV. Thriller. Drama. Terror | Basado en hechos reales. Asesinos en serie. Biográfico. Crimen. Años 50. Miniserie de TV
Sinopsis

Miniserie de TV (2025). Tercera temporada. 8 episodios. En los campos del Wisconsin rural de los años 50, un hombre solitario, amable y aparentemente inofensivo llamado Eddie Gein vivía en una granja en ruinas, ocultando una «casa de los horrores» tan espeluznante que redefiniría la pesadilla americana. Impulsado por la soledad, la psicosis y una obsesión absoluta con su madre, los perversos crímenes de Gein dieron vida a un nuevo tipo de monstruo, dejando un legado macabro que engendró monstruos en la ficción creados a su imagen, y encendiendo una obsesión cultural por lo criminales psicológicamente desviados.
Opinión
La tercera temporada de la antología Monstruo se adentra en la mente de Ed Gein, el infame asesino y profanador de tumbas que inspiró a Norman Bates en Psicosis, a Leatherface en La masacre de Texas y al Buffalo Bill de El silencio de los inocentes. Pero esta vez, el monstruo no se presenta como una figura grotesca y distante, sino como un hombre roto, atrapado en una espiral de aislamiento, obsesión materna y delirio.
Charlie Hunnam, en el papel de Gein, ofrece una interpretación contenida y perturbadora, que evita el cliché del psicópata y apuesta por una mirada más humana, más incómoda. No lo justifica, pero lo muestra. Y eso basta para que el espectador se sienta implicado, incluso culpable.

La serie acierta al entrelazar la narrativa de Gein con el nacimiento de Psicosis. Tom Hollander interpreta a Alfred Hitchcock, y vemos cómo el cine empieza a absorber el horror real para transformarlo en mito. También aparece Anthony Perkins, el actor que dio vida a Norman Bates, y cuya historia personal se convierte en un eco del propio Gein: represión, miedo, identidad fragmentada. Este cruce entre realidad y ficción no solo enriquece la trama, sino que plantea una pregunta inquietante: ¿cuánto de nuestros miedos viene de los monstruos reales, y cuánto de los que el cine nos enseñó a temer?

La ambientación es precisa, la fotografía evoca una América rural que parece detenida en el tiempo, y el ritmo narrativo permite que cada episodio respire, se asiente, y luego golpee. Hay momentos de violencia gráfica, sí, pero también hay silencio, espera, y una tensión que se construye con paciencia. Como en el cine japonés de terror, el miedo no aparece de golpe: se insinúa, se arrastra, se instala.
Monstruo: La historia de Ed Gein no es una serie para maratonear sin pensar. Es una experiencia que incomoda, que cuestiona, que obliga a mirar de frente al origen del terror moderno. Y cuando termina, deja una pregunta flotando: si el monstruo volviera a caminar entre nosotros, ¿lo reconoceríamos? ¿Lo miraríamos con morbo, con miedo, con compasión? ¿Y qué dice eso de nosotros?
