Título original: 13 exorcismos

Año: 2022
Duración: 100 min.
País: España
Dirección: Jacobo Martínez
Guion: Ramón Campos, Gema R. Neira, David Orea, Salvador S. Molina, Carlos Ruano
Música: Federico Jusid
Fotografía: Daniel Sosa
Reparto: María Romanillos, Ruth Díaz, Urko Olazabal, José Sacristán, Pablo Revuelta, Silma López, Daniel Arias, Alícia Falcó, Uri Guitart, Cristina Castaño,
Género: Terror. Thriller | Posesiones / Exorcismos. Basado en hechos reales
Sinopsis
Tras una sesión de espiritismo, Laura Villegas comienza a comportarse de manera extraña. Alarmados por el siniestro comportamiento de su hija y convencidos de que el demonio la ha poseído, sus padres acuden al Padre Olmedo, uno de los 15 exorcistas autorizados por el Vaticano para intervenir en casos de posesiones demoníacas. A partir de ahí una serie de fenómenos extraños comenzarán a envolver a los protagonistas de la historia.
Opinión
El tema de los exorcismos atrae a los fanáticos del terror, horror y sobrenatural debido al aura de misticismo que lo rodea. Si una cinta trata este tema popularizado gracias a El exorcista, es casi seguro que los fanáticos irán a verla esperando una buena dosis de terror, gritos, jumpscare y terminar con pesadillas y durmiendo con el agua bendita al lado.
Sin embargo, es sabido que no todas las películas de terror logran consolidarse –ya no digamos funcionar− debido a la sobrexplotación del tema. Trece exorcismos es la más reciente cinta española del género que llegará a las pantallas grandes este 16 de marzo, para contarnos, como ya nos tienen acostumbrados los españoles, una historia basada en hechos reales.
La cinta es una interpretación libre de varios exorcismos realizados en España, nutriéndose en mayor medida de un caso acontecido en el Arzobispado de Burgos, donde una menor fue sometida a 13 exorcismos por estar supuestamente poseída, en lugar de aceptar que tenía ansiedad y bulimia.

Trece exorcismos sufre varios tropiezos en su intento de contraponer dos realidades: por un lado, el de la lucha entre el bien y el mal, por otro, las enfermedades mentales. Si bien se dan su tiempo para presentarnos al personaje y lo arraigada que está la fe en su familia, en realidad poco o nada nos hablan de sus problemas de salud mental hasta que un personaje lo menciona muy de pasada.
Y aunque pareciera no ser tan importante, este pequeño dato cambiará completamente el rumbo de la narrativa, haciendo queluzca como una simple cinta cliché de exorcismos que no termina por convencer ni de desarollar a sus personajes para llevarlos a donde debieran estár.

Porque sí, las actuaciones son buenas, la protagonista hace un trabajo fenomenal con su rostro sin sentirse sobre actuado, pero la cinta se vuelve monótona, confusa y hasta tediosa pues pareciera haber tomado todos los clichés y diálogos de otras cintas, sin destacar por algún signo de originalidad.
Si bien destaca la parte técnica al arriesgarse por hacer tomas diferentes y violentas cuando la chica está sufriendo una crisis del supuesto exorcismo y esto, aunado al trabajo de actuación María Romanillos, te hace empatizar con Laura, lo cierto es que la trama pareciera no ir a ningún lado y ser una simple mezcla de clichés que no se dieron el tiempo de desarrollar.
