En ¡AYUDA!, el nuevo thriller psicológico de Sam Raimi que ya se encuentra disponible en Disney+, Linda Liddle (Rachel McAdams) y Bradley Preston (Dylan O’Brien) —dos colegas en conflicto— quedan varados en una isla desierta, donde se ven obligados a convivir y subsistir apoyados en sus dispares habilidades de supervivencia.
Cargada de acción, intriga y mucho humor negro, la película se destaca por su representación realista y auténtica del proceso de supervivencia de Linda y Bradley, un rasgo clave para Raimi a la hora de contar la historia de estos compañeros de oficina en circunstancias extremas. “Prestamos muchísima atención al detalle. Como la historia es tan desbordada, necesitábamos anclarnos bien en la locación, en las cosas que Linda realmente podía fabricar, cazar, en el entorno. Intentamos ser precisos, apoyándonos en un gran equipo de especialistas”, señala el realizador.
EN BUSCA DE LA ISLA PERFECTA
La primera decisión de Raimi en su compromiso con el realismo en la película fue el rodaje en exteriores de las escenas que transcurren en la isla desierta. “Creo que el público anhela lo auténtico. Demasiadas veces veo a espectadores quejarse de que todo es pantalla verde. El público es increíblemente perspicaz, y creo que filmar en islas reales marcó una gran diferencia”, sostiene Mark Swift, coguionista de ¡AYUDA!.
Según Raimi, la isla elegida para el rodaje debía funcionar como un tercer personaje, capaz de desplegar toda su riqueza visual a través de su flora, su fauna y sus rincones llenos de peligros y secretos. La región elegida fue una bahía entre las provincias tailandesas de Krabi y Phuket, donde coexisten numerosas islas paradisíacas.
Al grabar en estas locaciones, las condiciones climáticas y los entornos naturales enriquecieron la historia desde lo visual y lo narrativo, realzando su realismo. “Fue fantástico estar realmente en ese entorno tropical, sin civilización alrededor. Ayudó mucho, porque el calor caía con todo sobre los actores y la arena estaba ardiendo”, señala Raimi.
UN AVIÓN ESTRELLADO Y LA PELEA MÁS SALVAJE
En ¡AYUDA! se destacan dos escenas de riesgo que fueron trabajadas cuidadosamente para que se vieran lo más auténticas posibles. Por un lado, el diseñador de producción Ian Gracie y su equipo dieron vida a la emblemática secuencia del accidente de avión, construyendo un set de avión privado “desmontable” que podía sumergirse en un tanque cuando la nave cae al agua en la historia. La actriz Rachel McAdams trabajó intensamente con Raimi y el equipo de riesgo para lograr credibilidad en la escena en que logra sobrevivir al accidente. “Tenía que fingir que no podía quitarme el cinturón de seguridad bajo el agua, mientras Sam me preguntaba: ‘¿puedes gritar bajo el agua y al mismo tiempo, sacar algunas burbujas y además mantener los ojos abiertos?”. ¡Fue muy intenso!”, recuerda la actriz.
Por otro lado, Raimi, Mc Adams y el actor Dylan O’Brien prepararon la “pelea salvaje” que Linda y Bradley tienen en la isla. Para que se viera auténticamente caótica en pantalla, la secuencia fue coreografiada al detalle. “Esta fue una coreografía cruda, teniendo que actuar con una ferocidad casi animal. Fue realmente difícil, pero logramos transmitir la naturaleza salvaje que se necesitaba, y salimos vivos. Nadie resultó herido”, relata O’Brien.
HABILIDADES DE SUPERVIVENCIA REALES
Otro pilar de la producción fue la incorporación de recursos de supervivencia reales. En la historia, Linda es fanática del reality show Survivor, y ese fanatismo le resulta de gran utilidad cuando queda varada en la isla. Para presentar habilidades de supervivencia auténticas, el equipo recurrió a la experta australiana Ky Furneaux, quien trabajó codo a codo con los equipos y los actores en técnicas de recolección de agua, pesca, caza, construcción de refugios, encendido de fuegos y más. “Además, diseñamos junto a nuestro excelente departamento de utilería y a Ian Gracie, todos los refugios y las herramientas que Linda encontraría y usaría en la isla. Todo fue muy riguroso”, asegura Raimi.
50 PANTALONES CUIDADOSAMENTE DETERIORADOS
Por último, el trabajo del equipo de vestuario fue clave para que los personajes lucieran adecuadamente durante el naufragio. La diseñadora de vestuario Anna Cahill puso especial atención en el deterioro progresivo de la única ropa que Linda y Bradley llevan puesta en la isla. El seguimiento de las múltiples versiones y de las distintas etapas de degradación del vestuario se hizo con un sistema matemático complejo, complicado aún más por el rodaje fuera de orden. “Teníamos casi 50 pares de pantalones de Linda en distintos grados de deterioro. Las versiones de la camiseta en cada momento tenían manchas y roturas de escenas anteriores. Luego hacían falta copias de esa versión exacta para rodar una secuencia en particular, lo que nos llevaba al nivel siguiente. Es increíble todo lo que mis equipos lograron controlar y planificar”, dice Cahill.
¡AYUDA! Ya se encuentra disponible exclusivamente en Disney+.
