Nostalgia, adrenalina y emoción, fueron algunas de las cosas que se vivieron la noche del lunes dos de marzo en el Coloso de Azcapotzalco, en dónde una de las leyendas más grandes de la música pisará tierra mexicana una vez más para regalar a sus fans una noche de música inolvidable para los presentes.
Fue en punto de las 9:12 de la noche que la gente tomaba su lugar para que en cuestión de minutos, las luces se apagaran y se encendiera una parte de la cancha del recinto en dónde una guitarra acústica y la voz de Bryan Adams comenzaría a interpretar los temas Can’t Stop This Thing We Started, Straight From the Heart y Let’s Make a Night to Remember, envolvieron al público por completo y haciendo de esta parte un momento íntimo entre músico y fan’s, pues después de este set, caminaría entre el público para dirigirse al escenario principal donde el rock and roll tomaría el control de la Arena CDMX.
Fue llegando al escenario principal que la banda comenzaría a tocar las primeras notas del tema Kick Ass en dónde el público se levantaría de su asiento y comenzaron a viajar desde su lugar a una máquina del tiempo que los llevaría a la década de los 80 y 90 con lo mejor del guitarrista de 66 años.
Canciones como: Run to You, Somebody, Do I Have to Say the Words?, Heaven y Heat of the Night, fueron algunas de las canciones que los casi 20 mil espectadores pudieron cantar, gritar y bailar, pues ver a Adams en el escenario era ver un espectáculo donde los efectos visuales, luces y sobre todo la música te llevarán a vivir cada historia de las canciones que se interpretaban en el escenario.

La conexión entre el público y Bryan se notó cada momento del concierto, pues él tratando de hablar en español y el público cantando al unísono de las canciones fue un momento mágico para los que escuchan su música desde que inició su carrera en 1975.
La noche tendría un gran broche de oro cuando Adams tocará Everything I Do) I Do It for You, Summer of ’69, Cuts Like a Knife y All for Love, pues son temas que marcaron a toda una generación y que se notaba esa nostalgia entre los asistentes, pues en sus miradas se notaba ese recuerdo cuando vivieron su propio verano el 69.
Con un show de dos horas y un repertorio de 30 canciones, Bryan Adams se despedirán del escenario no con un adiós, sino hasta la próxima, pues el canadiense a demostrar su amor hacía el país, ya que se ha presentado un total de 5 veces en la CDMX, por lo que los fans creen que es próximo gira México estará contemplado para una nueva dosis de rock.
