Título original: Wicked: For Goodaka
Año: 2025
Duración: 138 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Jon M. Chu
Guion: Winnie Holzman, Dana Fox. Musical: Winnie Holzman. Personaje: L. Frank Baum. Novela: Gregory Maguire. Libro: Winnie Holzman. Personajes: L. Frank Baum
Reparto: Cynthia Erivo, Ariana Grande, Jonathan Bailey, Ethan Slader, Michelle Yeoh
Música: Stephen Schwartz, John Powell
Fotografía: Alice Brooks
Compañías: Marc Platt Productions, Universal Pictures. Distribuidora: Universal Pictures
Género: Musical. Fantástico. Comedia. Aventuras | Secuela. Tornados / Huracanes. Brujería. Magia
Sinopsis
Segunda parte de la adaptación cinematográfica del musical de Broadway. El capítulo final de la historia jamás contada de las brujas de Oz comienza con Elphaba y Glinda distanciadas y viviendo las consecuencias de sus respectivas decisiones. Mientras la multitud alza su clamor contra la Bruja Malvada, ambas deberán unirse una vez más. Con su singular amistad convertida en el punto de inflexión de su futuro, tendrán que mirarse a los ojos con honestidad y compasión para afrontar su transformación personal y cambiar el destino de todo Oz.

Opinión
Este 20 de noviembre llega a los cines la esperada conclusión de la historia de Elphaba y Glinda, una entrega que no solo cierra un ciclo narrativo, sino que enlaza de forma orgánica y conmovedora con El mago de Oz (1939). En esa fusión sutil entre pasado y presente radica, a mi parecer, el verdadero encanto de esta película.
Desde los encuadres hasta la construcción de los personajes, todo en esta cinta parece diseñado para evocar recuerdos de la película original, incluso si la vimos hace años. Detalles como los pies de la hermana de Elphaba bajo la casa, o la icónica escena de Dorothy arrojando agua, aparecen aquí recontextualizados con una delicadeza que emociona. No se trata de una copia ni de un homenaje vacío: es la misma historia contada desde el otro lado del espejo, por personajes que antes fueron silenciados o malinterpretados.

La figura de Judy Garland, aunque no aparece directamente, se siente como una presencia constante. Su Dorothy, símbolo de inocencia y búsqueda de pertenencia, es ahora contrapunto de una Elphaba que representa la otredad, la rebeldía y la incomodidad de ser diferente. Garland, ícono queer y emblema de resistencia emocional, parece resonar en cada nota de “Defying Gravity”, como si ambas historias —la de la niña que quiere volver a casa y la de la bruja que nunca tuvo una— se entrelazaran en un mismo universo emocional.
Narrativamente, la película retoma los hechos poco después de la huida de Elphaba, explorando las consecuencias personales y políticas de su transformación en la figura más temida de Oz. Sin embargo, el ritmo no siempre acompaña la intensidad del relato: por momentos se siente apresurado, como si corriera hacia su desenlace, y en otros se detiene demasiado, perdiendo algo de tensión.

Uno de los mayores aciertos de esta entrega es la mirada política y social que finalmente se despliega sobre el reino. Lejos de la estética rosa y mágica que recordamos, se nos revela un Oz dividido, desigual, donde el Mago —en una clara alegoría dictatorial— manipula la verdad para mantener a su pueblo feliz, pero enajenado. Esta dimensión crítica enriquece la historia y le da una profundidad que dialoga con nuestro presente.
Wicked no solo reimagina un clásico: lo expande, lo cuestiona y lo humaniza. Y en ese gesto, nos invita a mirar más allá del camino de ladrillos amarillos, hacia las historias que nunca se contaron… hasta ahora.
