Título original: Doll House
Año: 2025
Duración: 110 min.
País: Japón
Dirección: Shinobu Yaguchi
Guion: Shinobu Yaguchi
Reparto: Masami Magasawa, Koji Seto, Ken Yasuda
Compañías
TOHO
Género
Terror. Comedia | J-Horror. Muñecos

Sinopsis
Tras la trágica muerte de su hija, una mujer se obsesiona con una extraña muñeca que compra en un mercadillo.
Opinión
La nueva apuesta del cine de terror, Dollhouse: muñeca maldita, llega a salas este 6 de noviembre con una premisa inquietante: ¿pueden los objetos cobrar vida tras años de existencia? Inspirada en el pensamiento japonés sobre la animación espiritual de lo inanimado, la película explora el miedo que provocan las figuras humanas artificiales, como muñecas, maniquíes o autómatas.
Aunque el guion presenta momentos predecibles, la cinta mantiene un ritmo sólido y logra sostener la tensión hasta el desenlace. Su narrativa se apoya en recursos clásicos del género —jump scares, ambientación sonora, y escenas de gore— pero los combina con una estructura que evoluciona, sorprendiendo al espectador con giros que reconfiguran la historia.

La actuación infantil destaca por su autenticidad y capacidad para transmitir vulnerabilidad sin caer en exageraciones. La presencia de los niños no solo aporta tensión emocional, sino que se convierte en el eje de las escenas más impactantes.
Una de las decisiones más perturbadoras del guion es la inclusión de muertes infantiles dentro de lavadoras, una imagen que, aunque extrema, refuerza el tono oscuro y visceral de la película. Este recurso, lejos de ser gratuito, se inserta en una lógica narrativa que busca incomodar y confrontar al espectador con el horror cotidiano.

Más que una simple película de sustos, Dollhouse propone una atmósfera envolvente que juega con el terror psicológico y la tradición cultural. Una experiencia que, aunque familiar en sus mecanismos, se siente viva gracias a su ejecución visual y narrativa.
