Título original: The Unbreakable Boy
Año: 2025
Duración: 109 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Jon Gunn
Guion: Jon Gunn
Reparto: Zachary Levi, Meghann Fahy, Jacob Laval, Patricia Heaton, Drew Powell
Música: Pancho Burgos-Goizueta
Fotografía: Kristopher Kimlin
Compañías: Kingdom Story Company, Lionsgate
Género: Drama | Infancia. Enfermedad. Autismo / Asperger

Sinopsis
Un niño con autismo padece además una rara enfermedad de los huesos. Pero lo que le hace verdaderamente único es su visión del mundo alegre, divertida y llena de vida, que transforma y une a todos los que le rodean.
Opinión
Abril es conocido como el Mes de la Concientización del Autismo y no es de extrañarnos que historias con personajes dentro del espectro autista lleguen a pantalla grande, presentando diversas narrativas contadas a través de sus ojos o de los padres, queriendo así plasmar el día a día de las personas con esta condición.

Sin embargo, así como con cualquier temática, las cosas pueden salir o rotundamente mal, sobre todo cuando no se informan lo suficiente y parecieran utilizar al autismo únicamente como gancho emocional. Para buena suerte, Invencible, un niño fuera de serie, cinta que estrenó este 10 de abril, no sólo es entretenida y emotiva, sino que refleja a partes iguales el mundo del autismo a través de alguien que se encuentra dentro del espectro, pero también de la familia, quienes han aprendido a vivir con días buenos y malos.
La historia es narrada a través de los ojos de Austin (Jacob Laval) un niño con autismo y con una enfermedad extraña en los huesos. Es a través de su crónica detallada, y las paredes de su habitación para ilustrarla, que nos enteramos de su historia desde el punto en que sus padres se conocieron y cómo terminaron juntos, haciendo de una graciosa coincidencia una extraña historia de amor que funciona bastante bien como gancho para prestarle atención a lo que vendrá después.

Las manías de Austin son enumeradas al igual que sus entradas al hospital por fracturas a lo largo de 12 años, algo que no hace más que bosquejarnos no sólo el temple de Austin para nunca perder la sonrisa, también el estrés al que ha tenido que acostumbrarse la familia no sólo por el autismo, sino por esta enfermedad que aqueja al protagonista y su madre.
Al mismo tiempo, y bajo leves flashazos que también son desde la perspectiva de Austin, podemos ver que su padre tiene también algunas peculiaridades de salud mental que no han sido tratadas y que ahora, siendo adulto, lo llevarán a bailar con el alcoholismo, desencadenando el clímax.

En general creo que los personajes se sienten reales y están bien desarrollados, se dan su tiempo de presentar a cada uno dándoles arcos en la vida de Austin que nos permitirán conocerlos y ver su perspectiva de tener a alguien como el chico dentro de su familia, no dejando de lado de que es un gran reto y que, por momentos han sentido que no pueden con ello; sólo para mostrarnos que el amor que le tienen es más fuerte que la desesperanza hacia un futuro incierto.
Hay momentos, no lo voy a negar, en que se sienten demasiadas tramas convergiendo dentro de una sola historia, parecieran resolverse demasiado rápido en pro de la trama o del desarrollo de Austin; sin embargo, creo que en general hacen un buen trabajo a la hora de mostrar cómo vive una familia no sólo con el autismo, sino con un problema de alcoholismo y una enfermedad congénita donde al parecer es el amor al final del día el que logra que todo funcione.
