Cerveza fría, cabelleras largas, chamarras de cuero y mucho rock & roll fue lo que el Pepsi Center WTC de la CDMX albergó la noche del 2 de agosto con la prestación de una de las figuras más representativas del rock en español.
Fue así como a las 20:30 de la noche Luis Álvarez, el Haragán y chambeador de México saldría al escenario para regalaré a su público una noche inolvidable, pues el cantante solo se presenta una vez al año en el centro del país, por lo que cada show es único.
Fue así como entre aplausos y chiflidos, el cantante comenzó a interpretar las primeras notas del tema La perra Brava, tema donde tendría la compañía del músico y actor José Luis Cordero “Pocholo” en la armónica.

Más adelante temas con En los Años 30, Aburrida la Vida, Purgante de Amor, En el Corazón no Hay Nada, Antes me Gustabas y hasta su nuevo sencillo El Trabajo del Hombre, volvieron eufóricos a los fans de la banda, tanto que algunos derramaban lágrimas de felicidad de ver a su héroe de la juventud.
Las sorpresas no se hicieron esperar en esta prestación, pues El Haragán invitó a sus más grandes amigos de la música para una noche de locura. Entre los invitados estuvo Triciclo Circus Band cantando Jesucristo del Barrio, Emir interpretando Tuve un Sueño, Muñequita Sintética en la voz de Rubén Albarrán, Carlos el gato rockabilly y Carlos Trejo tocando los temas Bajando en la Esquina y Perros y Gatos, entre otros.
La noche se llevó los aplausos cuando Andry y Natasha, hijos de Sax de La Maldita Vecindad saldrían al escenario junto con Luis para tocar con sentimiento los temas Kumbala y No Estoy Muerto, va canciones que fueron homenaje a un gran amigo y a todos los grandes rockeros de México que dejaron este mundo.

La velada completa culminaría tocando los éxitos más grandes de la banda como Juan el Descuartizador, A Esa Gran Velocidad, El No Lo Mató y Que Va Ser De Dios, regalando a los amantes del rock una noche donde no fue un adiós sino hasta la próxima, pues hay Haragán por muchos años más.
