Título original: Late Night with the Devil
Año: 2023
Duración: 93 min.
País: Australia
Dirección: Cameron Cairnes, Colin Cairnes
Guion: Cameron Cairnes, Colin Cairnes
Reparto: Laura Gordon, David Dastmalchian, Ian Bliss, Ingrid Torelli
Música: Glenn Richards
Fotografía: Matthew Temple
Compañías: Future Pictures, Image Nation, Spooky Pictures. Productor: Joel Anderson
Género: Terror | Años 70. Posesiones / Exorcismos. Televisión. Metraje encontrado

Sinopsis
En la noche de Halloween de 1977, el caos se desata cuando el presentador Jack Delroy entrevista a una parapsicóloga y a una joven adolescente que es la única superviviente de una matanza masiva en una iglesia satánica.
Opinión
Este 1 de agosto por fin llega a las salas mexicanas una de las cintas de terror más esperadas este año, película alabada por la crítica y el público estadounidense además de ser recomendada por el maestro del horror Stephen King. Ante este panorama, la curiosidad de más de uno se elevo hasta los cielos, con la esperanza de que le diera un “refresh” al género.

De noche con el diablo es una cinta que se desarrolla en los años setenta, retratando y burlándose por igual los shows de noche de esa época, donde bien podían contarse chistes subidos de tono, hablar del último escándalo, invitar a músicos en ascenso o consolidados, o simplemente mostrar personas con algún contacto con lo sobrenatural, siendo este último el origen de la historia.
La película está en la categoría de found footage o metraje encontrado, el cual parte de una especie de creepy pasta sobre un episodio no emitido de uno de los programas más populares de aquella época, y donde cosas paranormales propiciaron un terrible desenlace en lo que pintaba para ser una de las noches con más televidentes para la cadena.

Visualmente el largometraje es una obra de arte técnica, puesto que tanto los colores sepia, el vestuario y el recurso de pantalla 4:3 permiten al espectador adentrarse en la historia sin preocuparse de nada más. Los directores hacen magia en un pequeño estudio de grabación donde lo que ocurre tras las cortinas durante comerciales nos es mostrado en blanco y negro, así como los recuerdos son acomodados a modo de “material recuperado”.
Si bien es una película de terror, se toma su tiempo para llegar a este elemento, no iniciando con fantasmas, cosas que se mueven y ruidos raros sino desarrollando personajes y situaciones, donde el verdadero horror se esconde en las motivaciones de los involucrados y los secretos que guardan, al más puro estilo japonés.

Los guiños a cintas de horror de los setentas están presentes y si bien el final comienza a ser predecible, sobre todo si eres asiduo al terror, el verdadero deleite está en el camino a atravesar, donde el clímax contiene todo lo gore que se esperaba desde un principio. Puntos extras porque la protagonista da vibras de Tina Romero en Alucarda, la hija de las tinieblas.
