Título original: Psicópata: El asesino del conejo blanco
Año: 2026
Duración: 100 min.
País: México
Dirección: J. Xavier Velasco
Guion: Fernando Barreda Luna

Sinopsis:
La historia se centra en una cacería tensa donde el asesino juega con la mente de los investigadores. La película explora temas como la gestación de la violencia desde la infancia, los traumas y la psicología criminal, buscando un enfoque reflexivo más que puramente sensacionalista
Opinión:
Este 19 de marzo llega a cines Psicópata: el asesino del conejo blanco, thriller psicológico mexicano protagonizado por Hoze Meléndez, Adriana Llabrés y Andrés Almeida. La cinta sigue la persecución de un feminicida a través de un policía experimentado y su compañera, una psicóloga forense que resulta ser mucho más compleja de lo que aparenta.
Aunque la película se presenta como un thriller, su narrativa va más allá del género y propone una crítica social sobre los ciclos de violencia en la infancia y cómo estos pueden moldear conductas futuras, convirtiendo a las víctimas en perpetradores y detonando trastornos de personalidad.

Las actuaciones son uno de los puntos más fuertes. Hoze Meléndez se transforma por completo en Ariel, un asesino camaleónico, inteligente y agresivo que construye un auténtico performance alrededor de sus víctimas, siempre inspirado en el personaje de Alicia de Lewis Carroll. Su capacidad para pasar de la calma al terror y de ahí a un frenesí descontrolado sostiene gran parte de la película, incluso en los momentos donde el guion flaquea. El libreto intenta abarcar demasiados temas y, en consecuencia, deja escenas que no aportan a la trama y se sienten como relleno.
El personaje de Nora también destaca por su complejidad: vive con un trastorno de personalidad múltiple que, si bien funciona como metáfora de los efectos del trauma infantil, no termina de integrarse de manera orgánica al relato. La idea es interesante, pero deja varios cabos sueltos que restan fuerza a su arco dramático.

La película incorpora elementos inspirados en asesinos “famosos”, adaptados con un toque muy mexicano que funciona sorprendentemente bien. Las situaciones resultan verosímiles dentro del contexto nacional, lo que añade un nivel extra de inquietud.
En general, Psicópata: el asesino del conejo blanco es una cinta entretenida, sostenida por actores ya consolidados que logran contar una historia inquietante y, al mismo tiempo, plantear una pregunta que permanece después de los créditos: ¿los seres humanos nacen malvados o se hacen?
