Título original: Dracula: A Love Tale
Año: 2025
Duración: 129 min.
País: Francia
Dirección: Luc Besson
Guion: Luc Besson. Libro: Bram Stoker
Reparto: Caleb Landry Jones, Zoe Bleu Sidel, Christoph Waltz, Matilda De Angelis
Música: Danny Elfman
Fotografía: Colin Wandersman
Compañías: LBP Productions, Europa Corp, Actarus. Distribuidora: Leonine Distribution
Género: Terror. Drama | Vampiros
Grupos: Drácula | Adaptaciones de Bram Stoker
Sinopsis
Tras la muerte de su esposa, un príncipe del siglo XV renuncia a Dios y se convierte en vampiro. Siglos más tarde, en el Londres del siglo XIX, ve a una mujer parecida a su difunta esposa y la persigue, sellando así su propio destino.

Opinión
Si cuando escuchas la palabra Drácula inmediatamente piensas en el libro de Bram Stoker, primero que nada déjame decirte que la adaptación más fiel de esta obra ya se hizo con Gary Oldman; mientras que esta nueva versión de Luc Besson, sí se inspira en la obra, pero también se da muchas libertades creativas a la hora de narrar, desde un punto de vista más humano y sentimental, lo que convirtió a Vlad en un vampiro.
Ante esta advertencia, y sabiendo que ninguna adaptación es fiel totalmente a la obra escrita, porque nuestra imaginación aún no logra ser imitada por ninguna cámara, programa o inteligencia artificial, me permito hablar de esta película no sólo como alguien que leyó y disfrutó el libro, sino que en general gusta del tema del vampirismo en el cine, la literatura y hasta en el anime.

El Drácula que nos presenta Besson tiene, como diría Shreck, varias capas. En un principio, nos es presentado como aquel príncipe de Valaquia que cita a Jonathan en su castillo y que se asemeja a lo descrito y presentado en adaptaciones de la obra de Stoker; sin embargo, algo en la interpretación de Caleb Landry Jones nos deja claro que este ser es más complejo que el monstruo en que se ha convertido.
Quizás es que este Drácula si menciona activamente ser Vlad el Emperador y no se queda en una conexión hecha años después. Lo cual ayuda a contextualizar la época y hasta a entender, más no justificar, su sed de sangre tras la muerte de su esposa.

La interpretación de Jones es impecable. Dota al vampiro de un acento extranjero que, al pronunciar inglés se escucha exquisito y seductor; una mirada seductora y llena de misterio y un rostro impávido que sólo se llena de vida ante la presencia de Mina y que incluso es capaz de dar atisbos de una humanidad perdida siglos atrás.
Si bien hay cambio de nombres en algunos personajes, como en el caso de Lucy que aquí es presentada como una vampira seguidora del Conde, creo que esto ayuda a contar mejor esta historia, ayudando no sólo al ritmo con su intervención, sino que acertando al elegir a Matilda De Angelis, quien aparte de carisma y belleza, logra una interpretación poderosa y llena de feminismo.

En general la película es entretenida y cumplidora, tanto si leíste como si no el libro de Drácula. Juega con los estereotipos del personaje, mencionando los ajos o la religión, pero también hablando teológicamente sobre su existencia.
Mi único consejo para disfrutarla es no ir con la expectativa de que verás una calca del libro, ya que como dije en un principio, esta es una reinterpretación de la historia del Príncipe de los Carpatos, una leyenda local tan temible como asombrosa.

Drácula, una historia de amor, brilla por fuerza propia bajo la dirección de Luc Besson, las interpretaciones del elenco y una banda sonora creada por Danny Eldman y que vuelve arte ciertas escenas donde veremos una batalla en la que no podías asegurar que es el bien contra el mal.
